Vijayadaśamī es un símbolo de victoria absoluta y perfección total. Marca el triunfo de Devī en la batalla contra fuerzas demoníacas como Mahiṣāsura. Es la victoria del dharma sobre el adharma, del bien sobre el mal, del conocimiento sobre la ignorancia.
Por lo tanto, la batalla aquí no es meramente externa. Es simbólica del conflicto que tiene lugar dentro de nosotros en cada momento. Por eso, durante el Navarātri se da prioridad a la realización de austeridades y otras prácticas espirituales, en contraposición a las festividades.
Así, tras nueve días y noches de implacables austeridades espirituales, Vijayadaśamī marca la llegada de Devi a nuestro corazón a través de la superación del mal, tanto interno como externo. Cuando se dice que debemos consagrar a Dios dentro de nosotros, no significa que Dios tenga que ser traído desde algún lugar externo. Dios está siempre dentro de nosotros.
Sin embargo, no somos conscientes de la presencia de Dios debido a nuestras impurezas mentales. Por lo tanto, consagrar a Dios en nuestro corazón apunta al despertar del conocimiento de la presencia de Dios en nuestro interior, eliminando todas las impurezas mentales que lo velan.
“Las palabras pueden salvarnos o maldecirnos. Pueden otorgarnos la victoria o la derrota. Pueden ser causa de bien o de mal. La forma en que usamos las palabras es crucial.”
Amma
Esta comprensión de Dios surge fácilmente si contamos con la gracia de Jagadambā, de Parāsakti, de la Madre de la Creación, del Poder Supremo.
Cuando Jāmbavān despertó en Hanumān la increíble fuerza que poseía, y cuando Bhagavān enseñó el Gītā a Arjuna, el poder de las palabras se utilizó adecuadamente.
Pero cuando Mantharā aconsejó a Kaikeyī y cuando Śakuni hizo que Duryodhana cometiera graves fechorías, las palabras se utilizaron con fines malvados.
Las palabras pueden salvarnos o maldecirnos. Pueden concedernos la victoria o la derrota. Pueden ser causa de bien o de mal. La forma en que utilizamos las palabras es crucial. Por lo tanto, debemos utilizarlas con sumo cuidado.
El amor y la compasión que brotan espontáneamente hacia todas las cosas y seres es el sello distintivo de Devī. Ella es igualmente capaz de salvar a los seres del saṁsāra y de satisfacer sus necesidades materiales.
Seamos agradecidos con todas las cosas y seres que nos ayudan. Seamos agradecidos, inclinémonos y seamos receptivos a la gracia divina. Queridos hijos, esforzaos por ello.
Que la gracia divina bendiga a todos mis hijos.