Hospitales Amrita: El primer paciente de Asia en recibir un doble trasplante de parte superior del brazo acude a dar las gracias a Amma.

Shreya Siddanagowda está agradecida a Amma por ayudarla a empezar una nueva vida tras la devastadora pérdida de ambas manos.

2 de mayo de 2025

  • En 2017, los cirujanos del Hospital Amrita de Kochi trasplantaron con éxito dos manos a Shreya, que las había perdido en un accidente de autobús en Pune.
  • Esta histórica intervención fue el primer trasplante doble de parte superior del brazo en Asia y el noveno en el mundo.
  • Tres años después, las manos de Shreya se adaptaron a su tono de piel, lo que sorprendió a los médicos y dio lugar a nuevas investigaciones sobre este fenómeno..

Lo que hizo este momento verdaderamente extraordinario fue el sencillo gesto de estrechar la mano a otras personas. No eran sus manos originales, sino las de un hombre que falleció en un accidente de moto, donadas y trasplantadas tras una pérdida trágica.

En 2016, a los 19 años, Shreya perdió ambos brazos en un devastador accidente de autobús en Pune. Pero su historia no terminó ahí.

Un año después, en 2017, se sometió en el Hospital Amrita de Kochi al primer trasplante doble de brazos por encima del codo realizado en Asia. Gracias a un equipo de médicos entregados, el milagro de la medicina moderna le dio un nuevo comienzo.

Tres años después, su recuperación siguió asombrando tanto a Shreya como a su equipo médico. Las manos trasplantadas cambiaron de color hasta adaptarse a su tono de piel. Este cambio ha inspirado a los médicos a llevar a cabo nuevas investigaciones para comprender este fenómeno.

Hoy en día, Shreya tiene un título en ingeniería y un MBA del Instituto Indio de Gestión de Calcuta. Recientemente se ha incorporado a TCS como profesional del software y está comenzando a forjar una carrera dinámica.

Cuando acudió a Amma para recibir su darshan, Amma la abrazó, le preguntó por su bienestar y le colocó con cariño una pulsera en su nueva muñeca, un gesto de bendición y gracia divinas.

Al preguntarle cómo logró mantenerse fuerte a lo largo de un camino tan intenso, Shreya respondió sencillamente: «Quería terminar mis estudios. Ese era mi objetivo: primero Ingeniería y luego el MBA. Cuando alcanzaba uno, me marcaba otro. Eso me ayudó a seguir adelante».

Estaba claro que su claridad de propósito, su fe y su fuerza interior le dieron la resistencia necesaria para someterse a una recuperación médica y personal tan larga y difícil.

Shreya es la prueba viviente de que si uno tiene titiksha —resistencia ante el sufrimiento— la vida aún puede florecer con posibilidades. Con las bendiciones de Amma y su determinación inquebrantable, Shreya sin duda alcanzará cotas aún más altas en el futuro.