Mensaje de Amma en el Premio Paz Vivekananda de Relaciones Internacionales

Amma dedicó el premio a sus hijos, que proceden de todos los sectores de la sociedad y de todas las naciones.

4 JULIO 2025

El 2 de julio 2025 Amma recibió el Premio Paz Vivekananda Relaciones Internacionales (VIR) – , Vivekananda International Relations (VIR) Peace Award  en reconocimiento a su extraordinaria contribución a la paz mundial, compasión y bienestar humanitario. El premio honra a personas de Bharat que han tenido un impacto transformador en el mundo, encarnando el espíritu del servicio altruista.

“Amma se inclina ante todos vosotros, todos encarnaciones del amor divino y el Ser Verdadero.

Ante todo, quiero ofrecer mi gratitud  de corazón a los organizadores de este premio instituido en nombre de Swami Vivekananda.

Amma es como un cartero.

 Dondequiera que haya éxito o logro en cualquier esfera o acción en cualquier parte del mundo,  nunca es debido al esfuerzo  individual. Innumerables personas han contribuido y detrás de ellos  ha habido muchos factores invisibles que han tenido un papel.

Cuando una canción recibe un premio, solo se reconoce al cantante. Olvidamos a los que han  contribuido a que la canción sea bonita: El poeta que escribió la letra,  el compositor que creó la melodía, los músicos que tocaron los instrumentos, los cantantes teloneros y sobre todo la gracia de Dios.

Solo cuando todos estos elementos se unen nace una gran canción.

Así mismo, si Amma ha podido hacer algo beneficioso para el mundo, se debe únicamente a que ella ha sido bendecida  con todos sus hijos. Hijos que proceden de todos los caminos de la vida  y de todas las naciones.

Los hijos escuchan a Amma y Amma  escucha a sus hijos. Así es como funciona.  Por tanto, Amma quiere dedicar este premio a todos ellos.

Amma es solo como un cartero. Las cartas no pertenecen al cartero, pero mediante discernimiento y sinceridad el cartero se asegura que cada carta llegue a la dirección correcta. Amma es igual.

Todos los océanos son uno.

La responsabilidad de cualquier acción, buena o mala,  es de todos los que han contribuido a ella, no solo a un individuo. Esta idea de responsabilidad colectiva  también es extremadamente relevante cuando se trata de la paz mundial.

Ya sea a nivel familiar,  de la nación o del mundo cada uno de nosotros conlleva la responsabilidad moral  de todo lo bueno y malo  que tiene lugar en el mundo. Ser conscientes de esta verdad es el primer paso hacia la paz mundial.

Desde un punto de vista geográfico, los humanos han convenientemente convertido el océano en aguas múltiples: Océano Índico, Pacífico, Atlántico, etc., Pero en realidad solo es un océano.

La tierra en la que vivimos y el aire que respiramos  son uno. Todos los seres vivientes viven bajo un solo firmamento. Todos en todo el mundo usan la luz del sol y la energía  del mismo sol. Cuando despertemos a este conocimiento, nunca más volveremos a hacer nada que dañe al mundo, nuestro prójimo, otras especies, o la naturaleza.  Este es el camino a la paz.

Cuando nos dividimos en muchas etiquetas y trabajamos separadamente, solo aumenta nuestro egoísmo, el odio y el deseo de venganza.

Cuando abandonamos el dharma , el dharma nos abandona.

Nuestros sabios ancestrales rezaban colectivamente: “Que todos sean felices, que nadie sufra enfermedad, que todos vean cosas favorables. Que nadie experimente dolor”.

Hemos aprendido a elevarnos en el espacio como un pájaro y a sumergirnos en el océano como un pez, pero hemos olvidado  como caminar y vivir  como seres humanos.

Incluso un gusano nace, procrea y muere. Lo que hacemos, ¿es diferente aunque tengamos un nacimiento superior? Al menos, durante su vida el gusano fertiliza el suelo.  Por el contrario, nosotros dejamos este mundo tras haberlo explotado y contaminado el ambiente.

Tenemos que reflexionar en lo que somos capaces de dar al mundo, más que enfocarnos en lo que podemos tomar de él.

Por dondequiera que repte una tortuga  deja un rastro en la arena. Así mismo, deberíamos  dejar una marca, buenas memorias, antes de partir de este mundo.

Un diabético no se cura solo con medicinas, también tiene que seguir una disciplina dietaria. Del mismo modo, el conocimiento es también esencial.

En una ocasión un hombre fue al médico porque  le dolía el estómago y estaba teniendo problemas de visión. El médico le prescribió un medicamento para la visión y otro para el estómago.  Pero el hombre se confundió, bebió las gotas para los ojos y puso en los ojos la medicina para el estómago. Naturalmente sus males empeoraron.

Hoy en día, el mundo está en un predicamento similar.  Así que no podemos culpar a Dios  del estado del mundo.  Cuando los seres humanos abandonan el dharma, el dharma  también los abandona a ellos.

Una epidemia más peligrosa que la guerra.

Tenemos que reconocer que la epidemia global de droga ilícita es incluso más peligrosa  que la guerra. En el pasado, las relaciones internacionales se basaban en la  cooperación mutua  y en el desarrollo para el crecimiento y prosperidad general de la comunidad mundial.

Desgraciadamente eso ha cambiado hacia la actitud del “ necesito más para mí aunque sea a costa de los demás”. El resultado es  el desencadenamiento de guerras por todas partes. Se invierten cantidades ingentes de dinero en la producción de armas de destrucción masiva. Esta es la realidad de hoy.

Pero si de esos millones  invertidos, si una pequeña parte de ese presupuesto se invirtiera  en emplear voluntarios  que pudieran ser asignados a cada cien hogares para vigilar el uso de droga ilícita y expandir la conciencia acerca de los valores  morales entre los jóvenes, esto podría efectivamente traer paz  y estabilidad a la sociedad.

 En las epopeyas  leemos acerca de gente cruel como Jarasandha. Hoy en día, algunos jóvenes adictos a las drogas se comportan como modernos demonios Jarasandhas. Trágicamente, en ese estado alterado, muchos ni siquiera reconocen  a su familia.

Muchos padres dicen a Amma  que cuando su hijo no viene a casa por la noche se van a casa de sus vecinos a dormir porque tienen miedo de dormir en su casa. Temen que si su hijo viene intoxicado a casa y no los reconoce incluso puede atacarlos y matarlos.

Las drogas ilícitas afectan permanentemente a las células cerebrales y desgraciadamente hasta ahora  no se ha descubierto como hacer trasplantes de cerebro. Y es dudoso que alguna vez se haga. Por eso es esencial infundir valores morales  a nuestros jóvenes y guiarlos hacia un camino mejor.

El egoísmo es como una enfermedad autoinmune  en la que nuestras propias células atacan y destruyen nuestro cuerpo. Nuestra aptitud para considerar los sentimientos  y derechos de otras personas  se está destruyendo. La gente ha empezado a no sentir  remordimiento cuando daña al prójimo o a la naturaleza, en función de su ganancia personal.

La madre India como luz guía.

No somos velas que dependamos de otras para ser encendidas. Somos el Sol auto refulgente. No somos gatitos indefensos, somos leones poderosos.

Las escrituras dicen, “¡Despertad¨! “¡Levantaos”! Tenemos dentro un potencial infinito. Pero necesitamos conocimiento espiritual  para abrir este potencial. La fuente de la verdadera felicidad  no está fuera de nosotros. Está dentro.

Por ejemplo, fumar. Hay quién encuentra placer en ello. Otros reaccionan negativamente, se tapan la nariz  solo con el olor de un cigarrillo.  Si la felicidad existiera realmente en los objetos externos, esos mismos objetos traerían felicidad a todos. Pero claramente, ese no es el caso.

Sigamos el camino revelado por nuestros risis para que Bharat pueda una vez más alcanzar el estado  de visva-guru, la maestra espiritual del mundo.  Que Bharat sea el modelo y guía que ilumine al mundo.

Con amorosa gratitud a los organizadores  que me han concedido este premio en nombre de Swami Vivekananda, quién dedicó su vida a elevar la gloria de la Madre India. Amma, una vez más ofrece este premio a todos sus hijos”.

॥ ॐ लोकाः समस्ताः सुखिनो भवन्तु ॥
Om Lokah Samasthah Sukhino Bhavantu
Que todos los seres sean felices y libres.