Las celebraciones de Mahāśivarātri de este año en Amritapuri han reunido a miles de devotos con Amma, para rezar, meditar y cantar con una visión de paz en el mundo. En su mensaje, habló acerca de como el género humano debe unirse para discernir entre lo justo y lo injusto.
La gran noche de Shiva, es una festividad ancestral hindú, en la que la gente practica austeridades por el bien de todos. Se adora al Señor Shiva como destructor y creador del universo mediante oraciones y ayuno. Las tradiciones comienzan de madrugada y continúan hasta la mañana del día siguiente. Hay que ayudar a los devotos a superar la oscuridad, la ignorancia, interior y exteriormente.
En la mañana dl 26 de febrero, sacerdotes del ashram dirigieron una Homa Mrityunjaya, un ritual de fuego sagrado para el Señor Shiva que ayuda a conquistar la muerte, mejorar la salud, y alcanzar el crecimiento espiritual. Al atardecer, Amma guió la meditación y oraciones por la paz, acercando a todos los corazones la luz de la esperanza.
La noche continuó con bhajans al Señor Shiva y actuaciones de los niños y jóvenes del ashram para compartir algunas de sus historias épicas. Los que tuvieron fuerza para resistir despiertos, concluyeron la fiesta a las 6 de la mañana del 27 de febrero. En sus mentes tenían poderosas expresiones de ecuanimidad, sencillez, y disposición a servir al mundo altruistamente.
Extractos del mensaje de Amma.
Excerpts from Amma’s Address
“El ayuno de Śivarātri está considerado como una de las austeridades más elevadas. El ayuno es un medio muy potente para el control de la mente y el desarrollo de la fuerza interior.”
En el Sanatana Dharma, Mahāśivarātri es una de las festividades más importantes. Śivarātri es una llamada para depertar el Shiva interior y abrazar la conciencia eterna mediante el discernimiento entre el conocimieto y la ignorancia y entre lo justo y lo injusto.
Śivarātri expresa el mensaje del conocimiento supremo así como de las prácticas espirituales, austeridades y el auto sacrificio que requiere su logro. El propósito principal de fiestas como Śivarātri es volver la mente y los sentidos de la gente inmersa en asuntos mundanos hacia lo divino y a purificar el ambiente mediante la adoración colectiva.
Se cree que la adoración del Señor Shiva durante Śivarātri ayuda a superar los retos vitales y a alcanzar la paz. Permanecer despierto, manteniendo una vigilia nocturna en Śivarātri, simboliza trascender la oscuridad y la ignorancia.
Los Vedas declaran ekaṁ sat viprā bahudhā vadanti –“la verdad es una, pero los sabios hablan de ella diversamente”. La fundación del universo es la única verdad suprema. Aunque es una, sus manifestaciones son muchas, y se revela en la infinita diversidad de la naturaleza. La unidad en la diversidad y la diversidad en la unidad, son como los dos lados de una moneda.
El paramātman no tiene forma ni atributos, pero al mismo tiempo está dotado de atributos y formas, posee infinitas cualidades y manifestaciones. Por tanto, todos tienen la libertad de adorar al paramātmanen la forma y manera que mejor los convenga. Así es como diversas prácticas y sendas espirituales, así como la adoración de muchas deidades, evolucionan en el interior del Sanatana Dharma.
Śivarātri está dedicado a la adoración de Shiva, Señor de la creación, conservación y disolución. Como trasciende a toda dualidad, sus manifestaciones son también infinitas. Cuando un avión sube al cielo, no hay nada sino cielo encima y debajo. Solo está rodeado por el espacio infinito.
Nuestra mente está atada a varior apegos que nos crean limitaciones, como una persona confinada a sus sendas cuando camina, o como un coche restringido a circular por una sola carretera. Por otra parte, trascender la dualidad libera, como un pájaro que puede volar en cualquier dirección sin limitaciones. Así, las manifestaciones infinitas de Shiva, indican su trascendencia más allá de la dualidad.
Como Shiva trasciende a todas las dualidades, sus manifestaciones son infinitas. Aunque es el Señor del universo, también es un mendigo que sostiene un cuenco de pedir. Aunque es un propietario o inquilino, también es un sannyasi. Aunque es Nataraja, el danzante cósmico, también es la encarnación de la meditación. Aunque es el Señor de los caídos, los ignorantes y los corrientes, también es el rey de reyes.
Esta misma paradoja puede verse en la familia de Shiva. Aunque Shiva es totalmente ecuánime, él es quién gobierna el universo. El Señor Shiva se adorna con serpientes y se cubre de ceniza, mientras que su consorte, Devi, se adorna con ornamentos seductores. Shiva es el vehículo del toro y el vehículo de Devi es el león.
Así, mientras las serpientes son ornamento del Señor Shiva, también son la presa favorita del vehículo del Señor Muruga, el pavo real. Igualmente, la rata, que es el vehículo de Ganesha, es también miembro de la divina familia de Shiva. A través de esta paradoja, la familia de Shiva nos envía el mensaje de ponernos por encima de la noción amigo o enemigo, y amar y servir a todos sin preferencia. Esto es para que nos demos cuenta que en la presencia de Dios, todos viven en unidad y armonía.
El sacrificio, la sencillez y el desapego surgen con naturalidad en cualquier devoto verdadero. Durante Śivarātri, el sacrificio y la austeridad tienen mayor significado que las celebraciones festivas. El ayuno de Śivarātri está considerado como la mayor de las austeridades. El ayuno es un medio potente para el control de la mente y para el desarrollo de la fuerza interior. Aunque es difícil de observar, aquellos que lo practican incluso solo una vez, pueden experimentar sus beneficios. Por eso siguen observando el ayuno a futuro.
Śivarātri se celebra el día que la luna mengua y desaparece. La luna es un símbolo de la mente. Cuando trascendemos apegos y aversiones, así como gustos y desagrados, también superamos las servidumbres de la mente, haciéndolas disminuir y desaparecer. Esto se conoce como “la disolución de la mente” o “la victoria sobre la mente”.
La observancia ritual de Śivarātri conlleva el mensaje de que cuando la mente se debilita en periodos como el día de la luna nueva, puede fortalecerse mediante la devoción a lo divino, las austeridades y la práctica espiritual.
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Debemos unirnos como miembros de la familia de Shiva. Estas son las muchas caras de la unidad. Ver lo divino inherente en todas las cosas, ver la unidad en la diversidad. La humildad es el acelerador del cohete que nos impulsa a las alturas espirituales; sin ella, somos una carga para la tierra en que vivimos, en la vida y en la muerte. Esforzarse por difundir el amor con humildad, porque incluso un trapo roto puede remendarse con aguja e hilo.
“El amor es un estado en el que el ego se disuelve y todos se ven como uno”
Debemos esforzarnos en producir esta unidad de la familia de Shiva en nuestras vidas. La vida está llena de retos, y solo aceptándolos podemos progresar hacia la inmortalidad. Debemos desarrollar una actitud de aceptación. En cualquier familia surgen dificultades, pero solo permaneciendo unidos podremos avanzar. En la base de todo ello reside la paciencia.
El amor es un estado en el que el ego se disuelve y todos se ven como uno. Esa es la actitud para reconocerse en otros y a los otros en nosotros. El amor verdadero nunca regatea, no hace demandas ni espera nada a cambio, solo da. Ante los obstáculos, continúa dando incondicionalmente. Encuentra contento en dar. Donde hay amor, se empatiza con las penas y y alegrías ajenas, porque el amor es un lugar donde los corazones laten juntos en armonía.
Que todos podamos encarnar las cualidades del Señor Shiva, sabiduría, ecuanimidad, sencillez, pura inocencia y dedicación a servir al mundo altruistamente, entregando nuestro ego, superando el sueño de la ignorancia y despertando a la conciencia eterna.
Que la gracia divina bendiga a todos mis hijos en este sendero.