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Vishu es un símbolo de la conexión inseparable entre el hombre, la naturaleza y Dios

Vishu,  el Año Nuevo malayalam se ha celebrado con alegría y reverencia en el Ashram Amritapuri.  El día comenzó con el Vishukkani tradicional, organizado en el kalari con frutas como grosellas y jaca, flores, lamparillas, el valkannadi o espejo metálico,  el kasavu mundu o dhoti con borde decorado y una imagen radiante de Sri Krishna que llenaron el altar de abundancia simbólica. 

En la sala principal se expuso el vishukkani de modo único, en línea con el mensaje de Amma de armonía ambiental. Presentó retoños de árboles endémicos en representación de la llamada de Amma por un mañana más verde con el título: “Vishukkai Neetham, Vishutta Neetham” en ofrecimiento no de un símbolo sino de una responsabilidad.

Por la tarde Amma bendijo los retoños y los distribuyó emtre los jóvenes de AYUDH  y los niños. Compartió un profundo mensaje de Vishu.

“Vishu es un símbolo de la inseparable conexión entre  el hombre, la naturaleza y Dios. Encarna la verdad espiritual  de que es Dios quien se manifiesta como hombre y naturaleza, de que nada existe aparte de Dios” La religión, la espiritualidad y todos los rituales y prácticas que les acompañan  están profundamente unidos a la esencia del Ser.  Uno se convierte  en verdadero seguidor de la religión  y en un verdadero devoto de Dios,  solo cuando la luz del Ser  brilla en nuestra vida cotidiana , en los pensamientos, palabras y obras  expresadas como amor, compasión, perdón y paciencia.

Cuando celebramos Vishu deberíamos reflexionar en los tres principios clave: Dependencia, independencia e interdependencia.

Dondequiera que estemos en el mundo, en qué campo trabajemos o qué hagamos, siempre dependeremos de otros más o menos. La verdadera independencia surge solo cuando nos liberamos de las muletas del ego. Solo así adquirimos la fuerza para enfrentarnos al bien y al mal con una sonrisa.  Solo entonces empezamos a darnos cuenta de la verdad de que “Dios y yo no somos dos entidades separadas”, sino que vivimos en mutua dependencia con la naturaleza y todos los seres vivientes. Este es el mensaje que nos envía Vishu.  

El poder que sostiene al universo es el servicio altruista. Cuando los seres humanos sirven a la naturaleza, esta responde en retorno. Cuando servimos a los animales y a las plantas, ellos nos devuelven el servicio. Debemos aplicar este mismo principio a la familia  y comunidad. La paz y felicidad duraderas surgen cuando vivimos en mutuo amor, servicio y confianza  construidos sobre el entendimiento mutuo.

Permitamos que en este Vishu cultivemos la compasión hacia todos los seres humanos. Que la gracia divina bendiga a todos y cada uno para construir un mundo lleno de belleza, prosperidad y felicidad, como el Vishukkani que contemplamos gozosamente cada año.

Al término de la celebración los devotos llevaron a casa amorosamente los retoños bendecidos por Amma, comprometiéndose a cultivarlos como símbolo de devoción tanto al Divino como a la madre naturaleza.