Holi aporta unidad en un mundo asediado por conflictos


Holi, el ancestral festival de primavera, simboliza la victoria del bien sobre el mal, así como marca el fin del invierno. Y en Amritapuri, todo el ashram se torna en un lienzo vivo de color y alegría. Amma dirigió las festividades, vertiendo alegremente un arco iris masivo de polvos sobre las numerosas caras sonrientes.

“En Holi podemos lanzar colores a todos amorosamente y sin temor: a padres, mayores, desconocidos, extranjeros, amigos o enemigos. Quienquiera que seas, cualquiera que sea tu estatus o posición, este acto de colorear se acepta con espíritu de celebración y amistad. No hay sentimientos heridos ni intentos de defensa”, dice Amma.

En el mundo de hoy, en el que tanto los seres humanos como la naturaleza están asediados por problemas, amenazas y conflictos, Holi aporta un muy necesitado mensaje de igualdad, unidad, amor incondicional, felicidad, compasión, amistad universal y esperanza.

Durante toda la noche, los “hijos” del ashram, jóvenes y mayores, estuvieron compartiendo la luz del amor de Amma, creando un nuevo comienzo vibrante y unido del nuevo año.

Como una de las más antiguas tradiciones de India, Holi se remonta a miles de años en el norte. La gente se lanza colores mutuamente para celebrar su unidad intrínseca, a pesar de las diferencias externas. Esto honra la interconexión de todos los seres, a la divinidad dentro de todos y todo brillando como amor universal.