Vida en Familia

«Se puede ser científico, médico o ingeniero, y está bien dejar que tu aspecto racional brille cuando te ecuentras con otros profesionales. Pero al regresar a casa,  deberías ser capaz de abandonar ese aspecto. En casa deberías ser capaz de enfocarte en tu corazón. Debes tener la fuerza para dejar de pensar en tu trabajo y las preocupaciones que genera. Qué vida tan aburrida y seca será si llegas a casa y ni siquiera miras o sonríes a tu pareja e hijos… Piensa en el estrés y la tensión que esto crea en la familia. Si los miembros de la familia no se relacionan los unos con los otros, la vida hogareña será aburrida y triste. El amor provoca cara sonrientes y corazones compasivos y se generan palabras dulces y agradables. Puedes elegir ambos, cabeza y corazón. En esto no hay ningún problema, pero debe haber un equilibrio, ya que si sólo eliges la lógica y el pensamiento racional, enconces es cuando surgen todos los problemas. El amor ayudará a disipar los problemas, el miedo y las tensiones.»

«Hijos, quedaos dónde estéis y llevad a cabo vuestras obligaciones con amor y dedicación. Si estás casado e instalado en el mundo, no lo abandones todo, no dejes tu trabajo y tus responsabilidades, mujer, marido o padres. No creas que Dios te aceptará únicamente si renuncias a todas tus obligaciones y te pones el hábito de monje. No, así no es como funciona. Sigue llevando la misma ropa, lleva a cabo tus tareas, quédate en casa y haz tu trabajo. Pero al mismo tiempo, aprende a morar en tu verdadero Ser. Éste es el arte más importante que debemos aprender. Aprendemos todo lo demás, pero nunca esto: el arte de morar en tu propio Ser.»

«Un hogar puede convertirse en un ashram. Un ashram es un sitio donde las personas dedican su tiempo y energía a recordar a Dios, hacer trabajo desinteresado y a desarrollar cualidades como el amor, la paciencia y el respeto por los demás. Hacen prácticas espirituales para aprender a ver la unidad en la diversidad. La vida en familia puede ser así también, se puede llevar una vida de ashram viviendo en casa. De hecho, en la antigüedad era así, y es posible conseguirlo hoy si se intenta sinceramente.»