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Celebración, reflexión, transformación: Nochevieja de 2026 con Amma

Foto: Una hermosa sonrisa iluminó el rostro de Amma mientras contemplaba las actuaciones de danza que captaban la esencia de la felicidad que habita en el corazón de cada ser humano.

En su mensaje, Amma animó a celebrar el nuevo año, junto con evaluar el año pasado con conciencia para que podamos transformar nuestras vidas y las vidas de los demás por el bien de todos.

Las alegres actuaciones de danza de los devotos abarcaron un amplio periodo de la historia, desde las artes tradicionales de los templos de Kerala hasta el bhangra generado por inteligencia artificial.

Amma dirigió canciones de devoción con una gracia indescriptible, que luego dieron paso a la profunda quietud de las oraciones por la paz mundial.

1 de Enero de 2026

En Amritapuri, las festividades de Nochevieja fueron un reflejo inspirador de la visión de Amma de un mundo moderno construido sobre los antiguos valores del dharma: la acción correcta en el momento adecuado. En su mensaje, animó a las personas a despertar, además de ayudar a los demás a levantarse también.

Dijo que, a veces, esto significa escuchar sus penas, pero que entonces podemos compartir la comprensión que hemos adquirido a través de nuestro propio sufrimiento. Ese es el objetivo de la vida humana. Amma concluyó con oraciones para que el nuevo año sea uno en el que la paz y la felicidad bailen por todo el mundo.

Esto se expresó sinceramente en las actuaciones culturales que siguieron: revelaciones de amor con compasión, devoción con transformación. Comenzaron con las artes tradicionales de los templos de Kerala para celebrar lo divino que hay en todos: Bharata Natyam, Kathakali y Mohiniyattam. Luego vino la cautivadora danza grupal sobre el Señor Krishna dejando atrás a Radha y las gopis en Vrindavan.

A continuación, una señal de los tiempos. Los bailes dieron paso a una canción bhangra generada por inteligencia artificial que unió al mundo entero. Fue compuesta en honor a Paul, el chef voluntario jefe de las giras internacionales de Amma durante más de 20 años, así como a todos los demás voluntarios de cocina. El rostro de Amma resplandecía de felicidad encantadora mientras levantaba las manos y balanceaba el cuerpo para unirse a los ritmos punjabi.

Secándose las lágrimas de los ojos tras tales expresiones de belleza, Amma comenzó a dirigir los bhajans. El inmenso flujo de devoción acabó uniendo a todos en un coro de alegría al ritmo tradicional malayali. Los corazones quedaron cautivados cuando elayya elayya takka elayya takka elayya resonó en todo el ashram y en todo el mundo a través de la retransmisión por Internet.

A continuación, la sala quedó en silencio cuando todos se unieron en oraciones concentradas por la paz mundial. Amma guió el canto de lokah samasthah sukhino bhavantu: que todos los seres en todas partes sean felices y libres.

Como es tradición, Amma terminó dando prasad a todos en forma de payasam, un pudín de arroz. A las 2 de la madrugada, los miles de reunidos se retiraron a sus habitaciones, buscando un sueño dichoso a la luz del amor de Amma y sus oraciones por un futuro más brillante para todos.

Fragmentos del mensaje de Amma

El Año Nuevo es un momento de celebración y emoción. No hay nada malo en regocijarse y ser feliz. Sin embargo, la celebración debe ser culta y digna. Junto con la celebración, también necesitamos conciencia. El Año Nuevo debe ser un momento de evaluación y transformación. Solo así nos llevará hacia el bien.

Crear el cambio interior

El cambio es la ley de la naturaleza. Las estaciones, como la primavera, el verano, el monzón, el otoño, el pre – invierno y el invierno, llegan una tras otra y se van de la misma manera. Cuando llega el invierno, los árboles pierden sus hojas, desprendiéndose de los restos en descomposición de una estación que ya ha seguido su curso.

Con la llegada de la primavera, brotan nuevos capullos. La naturaleza se vuelve verde con la vegetación, las flores florecen por todas partes, dando alegría y deleite a todos. Del mismo modo, para avanzar con éxito por el camino de la vida, también debemos abandonar la decadencia que hay en nuestro interior. Entonces, la verdadera primavera también entrará en nuestras vidas.

Cuando comienza un nuevo año en el calendario, la frescura también debe brotar en nuestro interior. Junto con el cambio en el entorno, debe producirse un cambio creativo en nuestra mentalidad. Debemos mirar atrás y evaluar nuestras caídas, victorias, ganancias y pérdidas.

Mira atrás, avanzando

Cuando un león avanza, se detiene de vez en cuando y mira atrás por encima del hombro. Nuestras vidas deberían seguir el mismo principio, mirando atrás de vez en cuando para evaluar: «¿Cuánto he avanzado?». Debemos fijarnos nuevas metas, asumir nuevos compromisos y planificar nuestros próximos pasos. Una vez que los hayamos determinado, debemos centrarnos por completo en el presente.

El tiempo no necesita nuestro permiso para cambiar. Sin embargo, para que el cambio se produzca en nosotros, se requiere nuestra determinación y esfuerzo. Son nuestros ayeres los que han creado nuestro hoy. Del mismo modo, son nuestras acciones de hoy, en este mismo momento, las que están dando forma a nuestro mañana. Por lo tanto, centra tu atención en el momento presente. Aprovéchalo adecuadamente.

Además de pensar en lo que debemos hacer, también debemos pensar en lo que debemos llegar a ser y cómo debemos ser. Para volar en el cielo de la verdadera paz, hay que aligerar el peso de las preocupaciones y las quejas.

Aprende a reír de verdad.

Nuestra vida no debe depender de los labios de los demás —sus elogios o críticas— ni de sus éxitos y fracasos. La felicidad es nuestro derecho innato. Sonreír o no es nuestra elección. Hoy en día, nuestro entretenimiento consiste en burlarnos y reírnos de los demás.

En cambio, debemos tratar de recordar nuestros propios momentos de locura y reírnos de nosotros mismos. La verdadera felicidad es ese estado en el que olvidamos todo lo demás y recordamos a Dios. Esa es la verdadera risa, la alegría que surge desde lo más profundo. Elevémonos a eso.

En la vida hay dos tipos de riqueza: la material y la espiritual. La felicidad, la paz, el amor, la amistad, el conocimiento y los valores morales son riqueza espiritual. Estos merecen mayor importancia porque solo ellos aportan verdadera satisfacción y dan sentido a la vida.

Conciencia, compasión, esfuerzo, entrega

Para la transformación interna y externa, hay cuatro principios esenciales. El primero es la conciencia, el segundo es la compasión, el tercero es el esfuerzo y el cuarto es la entrega a Dios. Cuando estos cuatro se unen, marca el comienzo de algunos capítulos hermosos en nuestra vida.

El Año Nuevo nos recuerda el flujo ininterrumpido del tiempo. La vida es una corriente continua de acciones y sus resultados. El destino es creado por uno mismo. Dios nos ha dado un lienzo. La pluma para escribir en él está en nuestras manos. El destino es lo que escribimos para nosotros mismos a través de nuestras acciones.

La intención de Dios es liberarnos de las ataduras del karma. Aunque la tristeza y el dolor forman parte de la vida, lo Divino busca en última instancia elevarnos más allá de esta pareja. Por lo tanto, nunca podemos encontrar culpa en Dios. Solo vemos un pequeño fragmento de la vida, mientras que lo Divino trabaja sobre la base de la sabiduría perfecta.

La devoción conduce al descubrimiento

Si alguien preguntara qué es lo más hermoso de la vida humana, sería la devoción, el amor puro por Dios. En la vasta oscuridad del dolor y el sufrimiento, la devoción es la luz que nos toma de la mano y nos guía hacia adelante. Es como el río sagrado Ganges, que lava todas las impurezas mentales. Cuando uno alcanza la devoción pura y el amor puro, la vida misma se vuelve bendita.

La devoción no es mera emoción, es sabiduría. Es la realización interior y el descubrimiento del verdadero yo. Tal devoción solo es posible para los más valientes. El amor despierta desde dentro, y esa fe no es ciega. Esa fe es la más luminosa. Conduce al amor y, finalmente, a la rendición.

La rendición conduce a la victoria suprema

La rendición no es esclavitud, es unidad. Culmina en la victoria suprema: la unidad. Cuando el afecto madura y se convierte en amor, y el amor madura y se convierte en rendición, el alma individual se fusiona con el Alma Suprema.

Lo que necesitamos no es una mente que se conforme con una perspectiva limitada, sino una mente amplia que avance con paso firme y sin vacilar. Todos hacemos propósitos para el nuevo año, pero pocos los cumplimos. Sigue intentándolo sin cesar. Puede que tropieces. Si lo haces, no te quedes ahí lamentándote. Esfuérzate por levantarte de nuevo. Cultiva ese espíritu y esa actitud.

Levántate ayudando a otros a levantarse.

Despierta. Eleva tu espíritu. Ayuda también a los demás a levantarse. A veces, tendrás que escuchar las penas de los demás, pero puedes compartir con ellos cualquier comprensión que hayas adquirido. Eso es lo que estamos destinados a lograr con este nacimiento.

Que el nuevo año sea uno en el que la paz y la felicidad bailen por todo el mundo. Que podamos realizar un 2026 significativo, uno que nos acerque a nuestra meta. Que la gracia divina bendiga a todos mis hijos para lograrlo.

॥ ॐ लोकाः समस्ताः सुखिनो भवन्तु ॥

Om Lokah Samasthah Sukhino Bhavantu

Que todos los seres en todas partes sean felices.

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Mensaje de Amma en el Premio Paz Vivekananda de Relaciones Internacionales

4 JULIO 2025

El 2 de julio 2025 Amma recibió el Premio Paz Vivekananda Relaciones Internacionales (VIR) – , Vivekananda International Relations (VIR) Peace Award  en reconocimiento a su extraordinaria contribución a la paz mundial, compasión y bienestar humanitario. El premio honra a personas de Bharat que han tenido un impacto transformador en el mundo, encarnando el espíritu del servicio altruista.

“Amma se inclina ante todos vosotros, todos encarnaciones del amor divino y el Ser Verdadero.

Ante todo, quiero ofrecer mi gratitud  de corazón a los organizadores de este premio instituido en nombre de Swami Vivekananda.

Amma es como un cartero.

 Dondequiera que haya éxito o logro en cualquier esfera o acción en cualquier parte del mundo,  nunca es debido al esfuerzo  individual. Innumerables personas han contribuido y detrás de ellos  ha habido muchos factores invisibles que han tenido un papel.

Cuando una canción recibe un premio, solo se reconoce al cantante. Olvidamos a los que han  contribuido a que la canción sea bonita: El poeta que escribió la letra,  el compositor que creó la melodía, los músicos que tocaron los instrumentos, los cantantes teloneros y sobre todo la gracia de Dios.

Solo cuando todos estos elementos se unen nace una gran canción.

Así mismo, si Amma ha podido hacer algo beneficioso para el mundo, se debe únicamente a que ella ha sido bendecida  con todos sus hijos. Hijos que proceden de todos los caminos de la vida  y de todas las naciones.

Los hijos escuchan a Amma y Amma  escucha a sus hijos. Así es como funciona.  Por tanto, Amma quiere dedicar este premio a todos ellos.

Amma es solo como un cartero. Las cartas no pertenecen al cartero, pero mediante discernimiento y sinceridad el cartero se asegura que cada carta llegue a la dirección correcta. Amma es igual.

Todos los océanos son uno.

La responsabilidad de cualquier acción, buena o mala,  es de todos los que han contribuido a ella, no solo a un individuo. Esta idea de responsabilidad colectiva  también es extremadamente relevante cuando se trata de la paz mundial.

Ya sea a nivel familiar,  de la nación o del mundo cada uno de nosotros conlleva la responsabilidad moral  de todo lo bueno y malo  que tiene lugar en el mundo. Ser conscientes de esta verdad es el primer paso hacia la paz mundial.

Desde un punto de vista geográfico, los humanos han convenientemente convertido el océano en aguas múltiples: Océano Índico, Pacífico, Atlántico, etc., Pero en realidad solo es un océano.

La tierra en la que vivimos y el aire que respiramos  son uno. Todos los seres vivientes viven bajo un solo firmamento. Todos en todo el mundo usan la luz del sol y la energía  del mismo sol. Cuando despertemos a este conocimiento, nunca más volveremos a hacer nada que dañe al mundo, nuestro prójimo, otras especies, o la naturaleza.  Este es el camino a la paz.

Cuando nos dividimos en muchas etiquetas y trabajamos separadamente, solo aumenta nuestro egoísmo, el odio y el deseo de venganza.

Cuando abandonamos el dharma , el dharma nos abandona.

Nuestros sabios ancestrales rezaban colectivamente: “Que todos sean felices, que nadie sufra enfermedad, que todos vean cosas favorables. Que nadie experimente dolor”.

Hemos aprendido a elevarnos en el espacio como un pájaro y a sumergirnos en el océano como un pez, pero hemos olvidado  como caminar y vivir  como seres humanos.

Incluso un gusano nace, procrea y muere. Lo que hacemos, ¿es diferente aunque tengamos un nacimiento superior? Al menos, durante su vida el gusano fertiliza el suelo.  Por el contrario, nosotros dejamos este mundo tras haberlo explotado y contaminado el ambiente.

Tenemos que reflexionar en lo que somos capaces de dar al mundo, más que enfocarnos en lo que podemos tomar de él.

Por dondequiera que repte una tortuga  deja un rastro en la arena. Así mismo, deberíamos  dejar una marca, buenas memorias, antes de partir de este mundo.

Un diabético no se cura solo con medicinas, también tiene que seguir una disciplina dietaria. Del mismo modo, el conocimiento es también esencial.

En una ocasión un hombre fue al médico porque  le dolía el estómago y estaba teniendo problemas de visión. El médico le prescribió un medicamento para la visión y otro para el estómago.  Pero el hombre se confundió, bebió las gotas para los ojos y puso en los ojos la medicina para el estómago. Naturalmente sus males empeoraron.

Hoy en día, el mundo está en un predicamento similar.  Así que no podemos culpar a Dios  del estado del mundo.  Cuando los seres humanos abandonan el dharma, el dharma  también los abandona a ellos.

Una epidemia más peligrosa que la guerra.

Tenemos que reconocer que la epidemia global de droga ilícita es incluso más peligrosa  que la guerra. En el pasado, las relaciones internacionales se basaban en la  cooperación mutua  y en el desarrollo para el crecimiento y prosperidad general de la comunidad mundial.

Desgraciadamente eso ha cambiado hacia la actitud del “ necesito más para mí aunque sea a costa de los demás”. El resultado es  el desencadenamiento de guerras por todas partes. Se invierten cantidades ingentes de dinero en la producción de armas de destrucción masiva. Esta es la realidad de hoy.

Pero si de esos millones  invertidos, si una pequeña parte de ese presupuesto se invirtiera  en emplear voluntarios  que pudieran ser asignados a cada cien hogares para vigilar el uso de droga ilícita y expandir la conciencia acerca de los valores  morales entre los jóvenes, esto podría efectivamente traer paz  y estabilidad a la sociedad.

 En las epopeyas  leemos acerca de gente cruel como Jarasandha. Hoy en día, algunos jóvenes adictos a las drogas se comportan como modernos demonios Jarasandhas. Trágicamente, en ese estado alterado, muchos ni siquiera reconocen  a su familia.

Muchos padres dicen a Amma  que cuando su hijo no viene a casa por la noche se van a casa de sus vecinos a dormir porque tienen miedo de dormir en su casa. Temen que si su hijo viene intoxicado a casa y no los reconoce incluso puede atacarlos y matarlos.

Las drogas ilícitas afectan permanentemente a las células cerebrales y desgraciadamente hasta ahora  no se ha descubierto como hacer trasplantes de cerebro. Y es dudoso que alguna vez se haga. Por eso es esencial infundir valores morales  a nuestros jóvenes y guiarlos hacia un camino mejor.

El egoísmo es como una enfermedad autoinmune  en la que nuestras propias células atacan y destruyen nuestro cuerpo. Nuestra aptitud para considerar los sentimientos  y derechos de otras personas  se está destruyendo. La gente ha empezado a no sentir  remordimiento cuando daña al prójimo o a la naturaleza, en función de su ganancia personal.

La madre India como luz guía.

No somos velas que dependamos de otras para ser encendidas. Somos el Sol auto refulgente. No somos gatitos indefensos, somos leones poderosos.

Las escrituras dicen, “¡Despertad¨! “¡Levantaos”! Tenemos dentro un potencial infinito. Pero necesitamos conocimiento espiritual  para abrir este potencial. La fuente de la verdadera felicidad  no está fuera de nosotros. Está dentro.

Por ejemplo, fumar. Hay quién encuentra placer en ello. Otros reaccionan negativamente, se tapan la nariz  solo con el olor de un cigarrillo.  Si la felicidad existiera realmente en los objetos externos, esos mismos objetos traerían felicidad a todos. Pero claramente, ese no es el caso.

Sigamos el camino revelado por nuestros risis para que Bharat pueda una vez más alcanzar el estado  de visva-guru, la maestra espiritual del mundo.  Que Bharat sea el modelo y guía que ilumine al mundo.

Con amorosa gratitud a los organizadores  que me han concedido este premio en nombre de Swami Vivekananda, quién dedicó su vida a elevar la gloria de la Madre India. Amma, una vez más ofrece este premio a todos sus hijos”.

॥ ॐ लोकाः समस्ताः सुखिनो भवन्तु ॥
Om Lokah Samasthah Sukhino Bhavantu
Que todos los seres sean felices y libres.